El desuso del Humanismo

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Dibujos
Acerca de la obra

Hoy más que nunca hace falta retornar a los principios Humanistas; cuando las personas son olvidadas, cuando el individuo queda engullido y mimetizado en la masa buscando una interesada uniformidad de pensamiento y de conductas grupales fomentadas por la falsa publicidad, de la falsa libertad de elección, es entonces cuando más acuciante es la búsqueda del principio del individuo, el reconocimiento de nosotros mismos, de nuestras debilidades y fortalezas y, por extensión, y empatía, las del otro, las de nuestros hermanos congéneres.

La crisis de los refugiados, así como el gran número de personas que pierden la vida huyendo de la miseria, ha puesto sobre el tapete la cuestión de en qué medida en la vieja Europa puede seguir hablándose de la existencia de un “humanismo práctico”, pero lo que hace falta es una revisión de la educación del individuo, de la sociedad en conceptos y materias relacionadas con los valores humanistas.

 

¿Qué es el Humanismo?

El Humanismo es la revaloración del hombre al servicio de la humanidad, la idea de que esta tierra es y puede ser un lugar bello para vivir si tenemos como objetivo la promoción de la persona humana y si confiamos en nuestras propias fuerzas y valores comunes para hacerlo.

Fue el interés por las cosas mundanas lo que caracterizaría al Humanismo y será ese interés secular, que había estado perdido por más de un milenio a causa de la preocupación del cristianismo por el destino final de las almas, lo que había hecho perder el atractivo por el tipo de vida que se podía lograr en la tierra. El Humanismo es la apuesta por poner al hombre en el centro de todas las actividades humanas.

 

 

“En estos tiempos, en las sociedades postindustriales y pseudo-democráticas en las que vivimos, inmersas en procesos de globalización económica, confiadas en las nuevas tecnologías de la información y la comunicación y con nuevos retos presentes y futuros como son la acogida de personas de otros países y la consecuente convivencia de diferentes culturas, religiones y costumbres, requieren una vuelta necesaria al tema del humanismo en la educación. Evidentemente, este humanismo traerá consigo ciudadanos comprometidos con el aquí y el ahora.

Hoy los estudiantes, la administración escolar, quienes realizan planes y programas y los profesores que bajan los contenidos al aula necesitan resolver los problemas de la filosofía tradicional ¿Quiénes somos? ¿Hacia dónde vamos? ¿Qué sentido tiene nuestra vida? ¿Qué importancia tiene el otro? O bien, temas como el valor del ser humano, la importancia de vivir en sociedad, el apego a la justicia, la promoción de la solidaridad, el respeto por la verdad, el valor del conocimiento, el valor de la temporalidad, la importancia de lo material, entre otras cosas. El humanismo, nos pone a tono en la formación de ciudadanos responsables y comprometidos con la realidad social que les circunda.”

Texto extraído del artículo escrito por Felipe de Jesús Balderas, La Vanguardia, Méjico, 2017

 

 


 

Extraido del Cuaderno verde de dibujos, 2012

 

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